Nos adentraremos en un mundo de mitos, leyendas y costumbres en donde los mayas creen en un ser que debería formar parte de los mitos, su nombre es el “alux”, el cual en los hechos, muestra evidencia de ser más real de lo que parece.
Existen muchas historias y leyendas mayas que refieren la existencia de seres sobrenaturales. Gracias a la tradición oral conocemos muchas de esas historias. Para los mayas, las entidades sobrenaturales son mucho más que sólo mitos y leyendas, pues su existencia forma parte de una tradición en donde se les realizan rezos y ofrendas. El más conocido es el Alux, un ser al que se le brinda respeto y del cual existen evidencias de su presencia entre miles de personas en toda la Península de Yucatán.
Los seres sobrenaturales del mundo maya son mucho más que sólo mitos, por eso quien camina por las calles y caminos de la Península de Yucatán, debe siempre mostrar respeto hacia estas creencias, pues como en el caso del Alux, se le presenta a todos aquellos que creen, pero también a quienes no creen…
Los sacerdotes mayas crean el aluxe durante una ceremonia especial que por lo regular se realiza en una zona apartada, dentro de la milpa.
Las figuras a las cuales se les va a dar vida son creadas a partir de barro virgen, procedente de las cuevas. Se mezcla con nueve gotas de sangre de quien fuera a ser su amo, en la mayoría de los casos son los milperos, para establecer un fuerte vínculo entre ambos.
Después de la ceremonia, el amo levanta un altar en algún lugar escondido. Deja ahí a su alux y le dedica oraciones y ofrendas para que éste para cuidar de sus animales y tierras.
Cuando un desconocido pisa tierras custodiadas por algún alux, éste puede arrojarle piedras o hacer sonidos extraños para que el intruso salga despavorido. Si un alux se enoja es capaz de provocar fiebre, diarrea, dolor de cabeza e incluso el “mal aire”, que solo puede ser curado por un j’men o yerbatero.